Tras la agresión armada registrada la mañana del jueves contra elementos de la Guardia Nacional en la autopista Tepic-Mazatlán, autoridades del Grupo Interinstitucional desplegaron un operativo que derivó en el desmantelamiento de un campamento clandestino utilizado por integrantes de la delincuencia organizada.
Durante la intervención, personal del Ejército Mexicano, junto con corporaciones estatales y federales, aseguró 3 armas largas, 14 cargadores, 120 artefactos explosivos improvisados y diverso equipo táctico.
Los explosivos fueron destruidos en el lugar por personal especializado para evitar riesgos a la población, mientras que el resto de lo asegurado fue puesto a disposición del Ministerio Público Federal para las investigaciones correspondientes.