Un enfrentamiento entre civiles armados y elementos del grupo interinstitucional de los tres niveles de gobierno registrado durante la madrugada de este jueves 14 de mayo de 2026 en el fraccionamiento Urbi Villas del Cedro, en el sector La Conquista, dejó un saldo de cinco personas lesionadas, entre ellas dos agentes de la Policía Estatal Preventiva del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) y tres presuntos delincuentes.
Además, durante el operativo fueron aseguradas tres armas largas, cargadores, municiones, equipo táctico, una camioneta blindada y un inmueble utilizado presuntamente como casa de seguridad.
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, los hechos ocurrieron minutos después de la 1:00 de la madrugada, cuando elementos de seguridad detectaron un vehículo sospechoso cuyos ocupantes intentaron darse a la fuga, iniciándose una persecución por distintas calles del sector.
La persecución concluyó en el cruce de la calle Aguacatero y avenida Naranjo, a pocos metros del bulevar Paseo del Sauce y cerca de una sucursal de Farmacia Guadalajara, donde los presuntos delincuentes se enfrentaron a balazos contra elementos estatales y militares durante varios segundos.
Tras el intercambio de disparos, las autoridades aseguraron el área mientras los heridos fueron trasladados bajo un fuerte dispositivo de seguridad a distintos hospitales para recibir atención médica. De manera extraoficial se informó que los agentes estatales lesionados no presentan heridas que pongan en riesgo su vida.
Durante la cobertura periodística del operativo, dos reporteros denunciaron haber sido agredidos por personal militar. Según el testimonio de los comunicadores, los elementos castrenses los trataron como presuntos delincuentes, los golpearon, empujaron hacia las unidades oficiales y utilizaron palabras altisonantes para obligarlos a retirarse del lugar.
Uno de los periodistas señaló que incluso le fue arrebatado su teléfono celular cuando intentaba grabar lo ocurrido.
La agresión no pasó a mayores debido a la intervención de un elemento del grupo GOES, quien resguardó a los reporteros y evitó que continuaran las agresiones. Posteriormente, los militares se retiraron del sitio sin emitir explicación alguna sobre lo sucedido.
Los comunicadores afectados señalaron que se encontraban plenamente identificados y circulaban en vehículos con logotipos de la empresa para la que laboran. Por fortuna, las lesiones sufridas no fueron de gravedad.