La Secretaría de Educación Pública (SEP) y las autoridades educativas estatales acordaron mantener el calendario escolar original del ciclo 2025-2026, por lo que el cierre de clases seguirá programado para el 15 de julio, descartando así la propuesta de adelantar el fin de cursos al 5 de junio.
La decisión fue tomada durante una sesión extraordinaria celebrada este lunes entre la SEP y los titulares de Educación de las 32 entidades del país, reunión que se prolongó por más de cinco horas en la sede de la dependencia federal en la Ciudad de México.
Al término del encuentro, los secretarios de Educación de Guanajuato y Jalisco confirmaron que prevaleció el consenso para respetar el calendario vigente.
Luis Ignacio Sánchez, titular de Educación en Guanajuato, señaló que la postura fue clara desde el inicio.
“Nosotros sí fuimos muy puntuales. Quedarnos con el calendario escolar vigente, cumplir con la normatividad, apoyar a la economía de las familias y seguir construyendo y al final agarró consenso y ese fue el acuerdo. Fue unánime”, expresó.
Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, reconoció que el debate generado en los últimos días evidenció la necesidad de incluir más voces en la discusión, especialmente de padres de familia y docentes de distintas regiones del país.
El funcionario federal sostuvo que el análisis debe ir más allá de modificar una fecha y enfocarse en replantear la construcción del calendario escolar en México, tomando en cuenta las diferencias climáticas y sociales de cada estado.
“La realidad es que México no cabe en un solo calendario”, afirmó, al mencionar las condiciones extremas de calor y humedad que enfrentan algunas regiones del país.
Mario Delgado también cuestionó el esquema actual que obliga a cumplir entre 185 y 200 días efectivos de clases, al considerar que después de la entrega de calificaciones muchas escuelas permanecen abiertas sin actividades pedagógicas sustanciales.
Asimismo, reconoció que el cierre anticipado de escuelas impacta directamente en las familias, particularmente en las mujeres que asumen labores de cuidado, aunque insistió en que las escuelas no deben verse únicamente como espacios de resguardo.
“La escuela es un territorio de aprendizaje, no un lugar de resguardo de niñas y niños por conveniencia del mercado”, puntualizó.