La misión Artemis II de la NASA inició su regreso a la Tierra luego de completar un sobrevuelo sin precedentes alrededor de la Luna, marcando una nueva historia en la exploración espacial tripulada.
Tras 6 día de la misión, la tripulación logró el momento más esperado: un amplio recorrido alrededor de la cara oculta del satélite, alcanzando la mayor distancia jamás registrada por humanos en el espacio. Este trayecto permitió obtener vistas inéditas de una región que no es visible desde la Tierra.
Uno de los momentos más críticos ocurrió cuando la nave experimentó un apagón de comunicaciones de aproximadamente 40 minutos, mientras se encontraba más cerca de la superficie lunar. Esta interrupción es considerada normal en este tipo de misiones, ya que al pasar por la cara oculta de la Luna se pierde la señal con la Tierra.
Las imágenes captadas por los tripulantes y publicadas a través de las redes oficiales de la NASA, muestran detalles únicos del hemisferio oculto, así como de la cara visible, donde destacan extensas zonas oscuras formadas por antiguas coladas de lava.
También se aprecia en su totalidad la Cuenca Oriental, un enorme cráter de cerca de 965 kilómetros de diámetro que se extiende entre ambos lados del satélite.
La misión Artemis II representa un paso clave en los planes de exploración lunar, al demostrar la capacidad de llevar tripulación más allá de la órbita terrestre y sentar las bases para futuras misiones que buscarán el regreso del ser humano a la superficie lunar.