Ante la amenaza del cierre total del Estrecho de Ormuz, especialistas investigadores en Estudios Internacionales, advierten de serios problemas económicos y de seguridad alimentaria mundial.
Renato Pinto Sandoval, Investigador de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la UAS, explicó que con la acción que pretende tomar Irán, se perfila un escenario de los más delicados en la economía mundial, al ser una ruta estratégica por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial y alrededor del 30% del gas natural licuado.
Señaló que este conflicto entre Estados Unidos e Irán trasciende lo regional para insertarse en una disputa geoeconómica de alcance global.
Pintor Sandoval precisó que las repercusiones no se limitan al sector energético, ya que el 35% de los agroquímicos a nivel mundial provienen de esta región. Esto podría derivar en una escasez de alimentos y un aumento generalizado de precios en los próximos tres o cuatro meses.
El investigados, sostuvo que este escenario tendrá implicaciones políticas profundas, particularmente en Estados Unidos, donde el encarecimiento del costo de vida podría influir en los procesos electorales. Añadió que, en medio de esta coyuntura, China podría consolidarse como el principal beneficiario al mantener acceso a hidrocarburos mediante rutas alternas, mientras que las economías occidentales enfrentarán mayores presiones inflacionarias derivadas de este conflicto prolongado.