Un hombre de 36 años de edad identificado como Tomás, con domicilio conocido en el poblado de Arroyo Grande, sindicatura de Sanalona, falleció de manera instantánea durante la tarde del viernes 13 de marzo del 2026 tras un ataque a balazos y con explosivos lanzados desde drones en la comunidad de Río Grande, sindicatura de Sanalona.
Los familiares informaron que los ataques se registraron desde las seis de la tarde del viernes, pero hasta la redacción de esta nota a las nueve de la mañana del sábado ninguna autoridad había llegado al sitio; el sábado 14 de marzo las autoridades fueron informadas mediante el servicio de emergencia 911 sobre los explosivos lanzados desde el aire y las balaceras desde el viernes por la tarde, pero ninguna autoridad llegó al sitio hasta las 10 de la noche que elementos de la guardia nacional se trasladaron hasta el lugar y solamente se limitaron a observar los dos vehículos en llamas desde lejos.
Se trata de dos unidades, una Ford Escape y una Ford Lobo, que quedaron totalmente calcinadas tras sus explosiones a un costado de un cerco de un rancho que se encuentra al oriente de Río Grande.
En el asiento del conductor de la Ford Lobo quedó el cuerpo sin vida de Tomás, totalmente calcinado debido al incendio. También había daños en árboles, cercos y en propiedades por las explosiones.