El Gobierno de México inició este lunes las investigaciones para determinar las causas del descarrilamiento de un tren del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ocurrido la mañana del domingo en la Línea Z, a la altura de la localidad de Nizanda, en el estado de Oaxaca, hecho que dejó al menos 13 personas fallecidas, entre ellas una menor de edad, y una más desaparecida.
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que se actuará con seriedad y responsabilidad ante el incidente, y anunció que este lunes 29 de diciembre acudirá personalmente a Oaxaca para atender de manera directa a las familias afectadas y supervisar las acciones implementadas por las autoridades.
Entre las prioridades establecidas se encuentran la atención integral a las víctimas y sus familiares, el esclarecimiento de los hechos mediante peritajes de la Fiscalía General de la República y evaluaciones de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, así como la revisión de las condiciones de seguridad de la vía férrea en coordinación con la Secretaría de Marina.
De acuerdo con información oficial, a bordo del tren viajaban 241 pasajeros y 9 integrantes de la tripulación, quienes fueron auxiliados de inmediato por cuerpos de emergencia. El convoy estaba integrado por dos locomotoras y cuatro vagones, uno de los cuales se salió de las vías.
Autoridades federales activaron los protocolos de atención y coordinación con instancias locales para la evaluación de daños y la realización de labores técnicas. Hasta el momento, no se han precisado las causas del descarrilamiento ni se ha informado sobre afectaciones adicionales en la zona.