En el marco del Día Internacional de la Juventud, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer datos actualizados sobre la situación de la juventud en México, con cifras destacadas para entidades como Sinaloa y Sonora, donde los jóvenes representan un sector vital para el desarrollo social y económico.
En Sinaloa el 23.2 % de la población es joven, con un rango de edad entre 15 y 29 años, lo que equivale a más de 800 mil personas jóvenes. Esta proporción ha disminuido ligeramente desde 2020, cuando representaban el 24.3 %. Un 50.8 % son mujeres y 49.2 % hombres.
En cuanto al nivel socioeconómico un 51.2 % en estrato medio bajo, y 7.7 % en el bajo. La tendencia es con una ligera reducción en el peso poblacional juvenil.
Estos datos reflejan una transición demográfica en la entidad, en la que la población joven sigue siendo numerosa, pero con señales de envejecimiento progresivo.
En Sonora, cerca del 48 % de jóvenes están en la actividad económica. Aunque los datos más recientes son del Censo 2020, se estima una población juvenil de alrededor de 1.9 millones de personas. De ese total el 48 % son económicamente activos (empleados o buscando trabajo), un 52 % no participan en la economía, mayormente estudiantes o personas dedicadas al hogar y se mantiene una distribución equilibrada entre hombres y mujeres.
Aunque se esperan nuevas cifras para 2025, esta radiografía permite dimensionar el reto que representa integrar plenamente a los jóvenes en el ámbito laboral y productivo en la región noroeste del país.
En México hay 30.4 millones de jóvenes entre 15 y 29 años. De ellos, 52.3 % está económicamente activo, mientras que el resto, 47.7 %, no participa en la economía. Entre los inactivos, un 85.9 % no está disponible para trabajar, con mayor prevalencia entre mujeres con un 87.3 % que entre hombres con un 83.6 %.
Además, entre quienes sí participan en el mercado laboral, los hombres representan el 60.4 %, marcando una brecha de género persistente.
El Día Internacional de la Juventud, establecido por la ONU, promueve cada año la reflexión sobre las oportunidades, desafíos y derechos de las personas jóvenes. En estados como Sinaloa y Sonora, estas cifras no solo informan, sino que deben servir como base para construir políticas públicas que impulsen el acceso a educación, empleo digno, participación social y bienestar para este grupo poblacional clave.