La cifra de niños migrantes que viajan solos ha ido en aumento constante y en 2016 esa cantidad ascendió a casi 42 mil niños, por lo que se saturan los albergues del sistema DIF, que pueden atender bien a 14 mil niños.
La población infantil que viaja sin documentos “se vuelve susceptible de ser violentada o victimizada”, pero es de especial atención que “puede ser forzada por la delincuencia organizada”.
Comenta la experta en migración Eunice Rendón, y agregó:
“es importante que se encuentre la vía integral de atenderlos y regresarlos con sus padres”.
Al igual que reconoció, “muchos de estos niños están en riesgo en sus propios países”, por lo que la atención requiere “una visión distinta, por sus casos, porque han viajado con lo que un viaje de este tipo conlleva”. Y destacó que es necesario “fortalecer los protocolos del gobierno”.
“En las zonas a donde están llegando los niños, se requieren albergues que tengan la misión de integrarlos, que formen parte de protocolos de asilo, respetando los tratados internacionales”,
Sin dejar de considerar el aumento constante de los niños que viajan sin documentos.